Caso César Acuña: Las frases que utilizó el juez para su fallo, pese a ser citadas
El juez consideró difamatorios 34 dichos que se encuentran incluidos en el libro de Christhoper Acosta. El magistrado usó diversos criterios como falta de corroboración de testimonios, mención de denuncias no vigentes y falta de pruebas.

La sentencia que emitió el juez Raúl Jesús Vega en contra del periodista Christhoper Acosta, el editor Jerónimo Pimentel y la editorial Penguin Random House ha generado rechazo en la comunidad nacional e internacional de diferentes rubros.
La sentencia publicada confirma lo que la secretaria del 30° Juzgado Penal Liquidador de la Corte Superior de Lima leyó en la audiencia del lunes: condenarlos por difamación agravada por frases contenidas en el libro Plata como cancha.
El excandidato presidencial César Acuña solicitó que 55 citas textuales sean calificadas como delitos contra el honor y el juez le dio la razón en 34 de ellas, a pesar de que en todas estas se incluyeron las citas de las fuentes originales de los testimonios.
Las frases calificadas como delitos contra el honor son las que señalan los casos más polémicos en los que estuvo involucrado el líder de Alianza para el Progreso: el presunto plagio del libro, presuntas irregularidades en su gestión municipal en Trujillo, disputas judiciales con su expareja, acusaciones de agresiones físicas y psicológicas en contra de su exesposa y de sus supuestos vínculos con Vladimiro Montesinos.
De las 34 frases, 13 fueron consideradas como conducta dolosa con el propósito de afectar el honor de César Acuña
“¿Qué si se puede afirmar que Acuña plagió un libro completo pese a que no haya resolución judicial que lo demuestre? Sí. Y sin necesidad de usar condicionales”. Esta es una de las frases en la que el juez advirtió la figura de conducta dolosa.
Otra cita que fue considerada como dolosa es la siguiente: “La hipótesis nacional era clara: si lo había hecho una vez, pudo haberlo hecho siempre”. El magistrado Jesús Vega señaló en su fallo que en la lectura de la cita “no se establece una hipótesis, sino una afirmación, en relación a un supuesto plagio” y que esto habría sido realizado en diversas ocasiones.
Asimismo, el juez indica que sus fuentes se basan en “redes sociales”, y que estas no fueron corroboradas. Sin embargo, el libro de Acosta contiene un contexto y precisiones sobre los especialistas que detectaron los indicios de plagio y posturas de otras instituciones que refuerzan la hipótesis, escrita de forma literal.
Otro criterio utilizado por el magistrado es la falta de verificación o corroboración de los hechos que señalan las fuentes. Esta posición la mantuvo en el caso del testimonio de Rosa Núñez Campos, la exesposa de César Acuña, al imputarlo de agresiones físicas y psicológicas.
“Qué buen presidente puede ser un hombre que golpeaba, insultaba y escupía a su esposa. Que tiene tres hijos fuera del matrimonio y que no cumple con sus responsabilidades”, es la cita cuestionada por el magistrado.
Acosta indica el medio al que la entonces congresista dio su declaración. No obstante, en la sentencia se menciona que se busca mella el honor de César Acuña, pues las acusaciones “no han sido materia de verificación”, y que se “debió cotejar la seriedad de su fuente; siendo que de autor no obra respaldo técnico de la cita incorporada”.
Otro criterio que consideró el juez es la falta de “pruebas” y basarse en “conjeturas”. Uno de los casos es la versión que dio Matilde Pinchi Pinchi, exsecretario de Vladimiro Montesinos, ante la comisión del Parlamento que investigaba sobre los “congresistas tránsfugas” en el 2001.
“Pero hay algo que entonces Acuña no tiene, y es lo que, según Pinchi Pinchi, pide: poder.
- Yo quiero primero hablar, que me den un ministerio – le dijo Acuña a Mejía en esa reunión, que Matilde y Vladimiro observaban y escuchaban desde los monitores del espacio contiguo, la sala contigua a la salita del SIN”. Esta es la frase que se incluyó añadiendo que el grupo de trabajo legislativo no encontró culpabilidad en Acuña.
Sin embargo, el magistrado señala que al reproducir este tipo de frases se “deja entrever” el inicio de una investigación fiscal o formular una acusación que no se dio en contra de César Acuña.