Fiscalía revela sobornos disfrazados de préstamos que vinculan a Óscar Acuña con empresa de Nilo Burga
La Fiscalía reveló que S/ 77.000 entregados a Óscar Acuña, habrían salido de la empresa Frigoinca, disfrazados de préstamos que nunca fueron devueltos. Según la investigación, los pagos buscaban asegurar facilidades sanitarias y la continuidad de la planta procesadora en La Libertad. El Ministerio Público realizó allanamientos en inmuebles del investigado, quien no fue ubicado.

La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios ha revelado nuevos detalles sobre un presunto esquema de pagos ilegales que habría favorecido a Óscar Acuña Peralta, hermano del líder de Alianza para el Progreso (APP), César Acuña. De acuerdo con la investigación fiscal, S/ 77.000 habrían sido entregados a Acuña desde la empresa Frigoinca, propiedad del fallecido empresario Nilo Burga Malca, bajo la fachada de préstamos que nunca fueron devueltos, lo que para el Ministerio Público constituye evidencia de sobornos.
El origen de este entramado se remonta a 2022, cuando Burga buscaba asegurar la continuidad de la licencia sanitaria de su planta procesadora de conservas en Chepén. Preocupado por una fiscalización que podía paralizar sus actividades, el empresario habría recurrido a contactos políticos que lo vincularon con Óscar Acuña. Según la Fiscalía, Acuña actuó como intermediario entre Burga y Aníbal Morillo Arqueros, entonces gerente regional de Salud de La Libertad, con el fin de facilitar la renovación del plan HACCP y evitar sanciones que pudieran afectar la producción de la planta.
Asimismo, la Fiscalía sostiene que se realizaron reuniones en un local de APP en Trujillo, donde se habría pactado que, a cambio de apoyo político y administrativo, Burga realizaría pagos periódicos. Entre septiembre y diciembre de 2023 se efectuaron transferencias y depósitos bancarios que suman S/ 77.000. Aunque fueron registrados como préstamos, la falta de devolución y los testimonios de colaboradores eficaces habrían permitido establecer que se trataba de pagos ilícitos destinados a asegurar la continuidad de la planta sin mayores obstáculos regulatorios.
Como parte de la investigación, el Ministerio Público ejecutó un megaoperativo de allanamiento en viviendas vinculadas a Acuña en La Libertad, Lima y Áncash. A pesar de ello, el investigado no fue ubicado en su domicilio. Las diligencias incluyeron el levantamiento de información digital y la revisión de comunicaciones, además del decomiso de documentación relevante para el caso.
La pesquisa no solo pone en la mira a Acuña, sino también a la gestión sanitaria regional, pues la supuesta red de protección habría permitido que Frigoinca operara con deficiencias de inocuidad. La Fiscalía advierte que este hecho tiene implicancias en la seguridad alimentaria, ya que la planta produce conservas destinadas eventualmente a programas sociales como Qali Warma.
Óscar Acuña ha reconocido haber recibido dinero de Burga, aunque asegura que devolvió una parte. Por su parte, Morillo Arqueros niega cualquier participación irregular; mientras tanto, APP ha anunciado que abrirá una investigación interna frente a la gravedad de las acusaciones. El caso continúa en investigación preparatoria y podría escalar a mayores responsabilidades políticas y penales si se confirma que existió una red de tráfico de influencias y sobornos destinada a manipular decisiones públicas en beneficio de intereses privados.