Gobierno no pudo evitar la represión y la violencia en Las Bambas
Tres heridos graves, 11 detenidos e instalaciones incendiadas fueron el saldo que dejó el enfrentamiento entre comuneros de Fuerabamba y la policía en el campamento minero de MMG. El Ejecutivo, otra vez, demuestra su incompetencia para resolver conflictos sociales.

Desde el jueves 14 de abril del 2022, los comuneros de Fuerabamba tomaron el campamento minero de MMG Las Bambas en la provincia de Cotabambas, Apurímac. El día 26 de abril la Policía Nacional del Perú y los ejecutivos de MMG Las Bambas tuvieron una reunión en la que coordinaron el plan de desalojo de los comuneros y suscribieron un acta en la que se comprometían a no atentar contra sus derechos durante el operativo.
Sin embargo, el día de ayer (27 de abril), durante la ejecución del operativo de recuperación de territorio para que la empresa minera retome sus operaciones, solo se ha podido presenciar represión y violencia. El Ejecutivo hizo lo propio al declarar en estado de emergencia por 30 días los distritos de Challhuahuacho y Coyllurqui, de Apurímac, con lo cual, quedaban suprimidos los derechos de los habitantes de dichas localidades.
Entre disparos y bombas lacrimógenas, el operativo dejó un saldo de 14 heridos. Entre los más graves están Rosa Paniura Vargas, de 60 años, quien perdió el globo ocular; Teresa Paniura Vargas, de 48 años, con aparente fractura de la pierna derecha, y Daniel Huilca, de 21 años, con policontusión en el rostro. Asimismo, como pérdidas económicas se registra el incendio de las instalaciones, maquinarias y tres vehículos de la minera.
Según el jefe del Frente Policial Apurímac, general Roger Pérez Figueroa, se detuvieron a nueve mujeres y tres varones. Por su parte, el alcalde de Challhuahuacho, Porfirio Gutiérrez Paniura expresó su rechazo contra el operativo policial refiriendo que hubo maltratos físicos, psicológicos y atropellos.