Sea cual fuese el tiempo en el que discurre la conducta —que es declarada como delito—, se requiere relacionarla con un hecho que sea susceptible de afectar las bases de una convivencia social pacífica. Así, debe ser la exteriorización de un acto que es gobernado por la libertad y la voluntad humana. Ahí donde solo hay causalidad, donde solo se advierta una idea criminal que recorre la mente…