Sumario

1. ¿Ya no más el paradigma etiológico?— 1.1. ¿Existe un inicio de la ruptura?
1.2. Los aportes en la Universidad de Stanford.— 1.3. La sociología norteamericana y el estudio de la cuestión criminal.— 1.4. La escuela de Chicago.— 2. El poder de la definición.— 2.1. El interaccionismo simbólico.—2.2. El replanteo de Howard Becker, el labelling approach.— 2.3. De la etiqueta al estereotipo.— 3. La sociología jurídico-penal.— 3.1. Los objetivos de la sociología jurídico-penal.—
3.2. La función de la sociología jurídico-penal.— 4. Conclusiones.— 5. Referencias.

RESUMEN

La disciplina criminológica estuvo emparentada con el paradigma etiológico, no solo con la impronta del positivismo criminológico, sino, incluso, desde los demonólogos. En la actualidad eso ya terminó, ya que con el devenir las modernas teorías criminológicas el objeto de estudio pasó del individuo al sistema de represión penal. Desde este punto de partida, el artículo se enfoca en cómo la desviación social no es un fenómeno intrínseco al individuo, sino una construcción social creada por las interacciones entre individuos y las instituciones que etiquetan ciertos comportamientos como delictivos. La obra de autores como Becker y Sutherland es clave para entender cómo la sociedad produce la desviación al definir lo que es normal y lo que no, etiquetando y marginando a aquellos que incumplen estas normas.

Palabras clave: sociología jurídico-penal, sujeto desviado, subculturas criminales, estereotipo, etiqueta.

1. ¿Ya no más el paradigma etiológico?

1.1. ¿Existe un inicio de la ruptura? Baratta (2004) documenta que, en los años veinte y treinta del siglo pasado, una dirección en la investigación de la cuestión criminal comenzó a incluir a la sociedad dentro del objeto explicativo de la disciplina criminológica (p. 45). Estas corrientes de pensamiento fueron las teorías psicoanalíticas de la criminalidad, siendo dos las más importantes: la…