Sumario

1. Criterios para distinguir un caso de criminalidad organizada de un caso de banda criminal.— 2. El análisis de la posible aplicación de vigilancia electrónica en un caso de organización criminal.— 3. La violencia sexual y de género dentro de los integrantes de una organización criminal.— 4. ¿Existe la posibilidad de que la organización criminal pueda dedicarse al delito de trata de personas y a los delitos de explotación sexual?, ¿se trataría de un concurso real o ideal?— 5. El delito de peculado y organización criminal: análisis en base a la coautoría.— 6. Conclusiones.— 7. Referencias.

Resumen


El autor examina cómo el crimen organizado transnacional facilita la trata de personas y la explotación sexual, especialmente de mujeres, lo que agrava la violencia de género. Indica las dificultades para aplicar medidas de seguimiento, como la vigilancia electrónica, debido a que las ubicaciones geográficas hacen que sea más difícil mantener un único punto de referencia. Asimismo, advierte sobre la infiltración de funcionarios públicos —fiscales, jueces, gobernadores regionales, etc.— en dichas organizaciones, lo que debilita la respuesta estatal. En suma, se busca analizar los vínculos entre estos delitos y el crimen organizado a nivel nacional, con miras a mejorar la persecución penal.

Palabras clave: criminalidad organizada, trata de personas, peculado, banda criminal, coautoría.

Fundamento legal: art. 317-B del CP.

1. Criterios para distinguir un caso de criminalidad organizada de un caso de banda criminal

Desde la dogmática y la jurisprudencia nacional, se ha establecido que la banda criminal presenta una falta de estructura organizacional estable en el tiempo. Prado Saldarriaga (2013) señala que “las bandas son organizaciones tradicionales y de menor importancia que las organizaciones criminales [...], estas estructuras, mayormente amorfas, no constituyen parte de la criminalidad organizada por…