Sumario
1. Introducción. 2. La litigación oral y el habla cotidiana: una llave para sus secretos. 3. Diálogo como realidad y como método cognitivo. 4. Diálogos cortos y diálogos largos; diálogos incompletos y completos. 5. La conversación y los alegatos de apertura. 6. ¿Cómo se impuso el silogismo judicial?. 7. ¿Cómo sobrevive el silogismo judicial?. 8. ¿Cómo enseñar?. 9. Referencias.
Resumen
La teoría estándar de la argumentación jurídica ha conservado un modelo de decisión judicial instaurado hace más de dos siglos llamado silogismo judicial. Lo ha conservado argumentando que representa un caso fácil y ahora pretende adecuarlo al Modelo de Toulmin. Este artículo sostiene que dichos modelos cumplen únicamente la función de alegatos de apertura: propuestas iniciales que deben someterse a un debate crítico estructurado antes de poder constituir una decisión racional. Sin esa segunda etapa de examen, contraexamen y refutación, cualquier argumento —por bien construido que esté conforme a cualquiera de los modelos citados— es una imposición autoritaria. Se examina el origen histórico del silogismo judicial en el pensamiento ilustrado (Beccaria), se analiza su supervivencia doctrinaria a través de Alexy y Atienza, y se propone un modelo de capacitación judicial que integra la retórica clásica, el método comparativo y la inteligencia artificial como herramientas de auditoría del error y debate crítico en tiempo real.
Palabra clave: silogismo judicial, alegato de apertura, debate crítico, modelo de Toulmin, epiquerema, retórica clásica, argumentación jurídica, decisión judicial, auditoría del error, inteligencia artificial
Fundamento legal: art. 139.5 de la Const. Pol.; arts. 123, 158, 344, 349, 371, 375, 376, 386-395 del CPP; art. 12 del TUO de la LOPJ
