Conforta recordar, con afecto y respeto, la personalidad moral y los méritos intelectuales del doctor Arturo Valencia Zea, varón discreto y eminente jurista de la Universidad Nacional, quien siempre se desempeñó, desdeñando la afectación de sabidurÍa, con la dignidad del maestro y la altura del oficio del abogado. Muy de fijarse en esto.