RESUMEN
El autor propone un modelo operativo para la determinación judicial de la pena, con el objetivo de cumplir con la exigencia constitucional de motivar las resoluciones judiciales y los dictámenes acusatorios fiscales. Para este propósito, el autor considera que, para llegar a una pena concreta lo más exacta posible, se debe multiplicar el número de años del rango entre la pena mínima y máxima señaladas por el legislador para cada delito, por doce meses. Naturalmente, el cociente siempre será un múltiplo de tres, lo que facilitará su división y logrará una decisión proporcional y compatible con el sistema de tercios adoptado por nuestra legislación para determinar judicialmente la pena.
1. Introducción
Cada mañana nos despertamos pensando que tenemos libre albedrío para hacer las cosas que nos plazca, pero ello fue cambiando. En la génesis, el hombre hacía lo que quería (nos referimos a las épocas prehistóricas), pues la idea de convivir un ser humano con otro era algo muy lejano, pero a medida que trascurría el tiempo, el hombre se agrupó en hordas, tribus, clanes y comunidades, para luego formar parte de una colosal maquinaria llamada civilización. Desde ese momento, el hombre abandonó su estado natural para pasar a ser integrante de esta sociedad incipiente y, asimismo, para asegurar una…